Henri Rousseau (1844-1910) fue un pintor posimpresionista francés famoso por su estilo naïf o primitivo. A menudo le llamaban Le Douanier (el aduanero) debido a su trabajo como recaudador de peajes e impuestos, que desempeñó hasta que se jubiló a los 49 años para dedicarse al arte a tiempo completo. A pesar de no haber recibido una formación académica, Rousseau desarrolló una voz artística distintiva, caracterizada por los colores vivos, composiciones oníricas y detalles meticulosos. Expuso con frecuencia en el Salón de los independientes, donde su obra fue inicialmente objeto de burlas, pero más tarde obtuvo el reconocimiento de los artistas de vanguardia.
Aunque a menudo pasaba problemas económicos, la obra Rousseau acabó despertando la admiración de artistas como Pablo Picasso y Guillaume Apollinaire. En 1908, Picasso organizó un banquete en honor de Rousseau, lo que supuso su aceptación en el mundo del arte moderno. Hoy en día, Rousseau es considerado una figura pionera, cuya visión única influyó a generaciones de artistas.
Sus escenas de selvas se convirtieron en sus obras más famosas. Pinturas como León hambriento atacando a un antílope (1905) y La encantadora de serpientes (1907) muestran su habilidad para crear paisajes exuberantes y de otro mundo. Selva con sol poniente es una de las últimas pinturas de Rousseau sobre la selva creadas en 1910, el año de su muerte. Su inspiración para los paisajes selváticos no procedía de experiencias tropicales reales, sino de visitas a la Exposición Universal de París (1889), al jardín botánico y a revistas populares.
Presentamos la obra de hoy gracias al Museo de Arte de Basilea. :)
P. D. En nuestro nuevo conjunto de 50 postales de paisajes encontrarás los paisajes más asombrosos de la historia del arte. :)
P. P. D. ¡Adéntrate en las fantásticas selvas de Henri Rousseau! ¿No son geniales?