Este encantador motivo repetitivo de gatos, crisantemos y cintas es un ejemplo de yūzen-gami, un papel decorado con diseños creado como modelo para los fabricantes de kimonos. Estas hojas servían de guía para los patrones, lo que permitía a los artesanos transferir y adaptar los diseños a los tejidos mediante la técnica de teñido por reserva yūzen-zome, que se había utilizado para adornar kimonos desde el siglo XVII.
Durante el periodo Edo, el teñido yūzen era un proceso que requería una mano de obra excepcionalmente intensa, lo que hacía que estas prendas ricamente decoradas solo estuvieran al alcance de los miembros más acaudalados de la sociedad. Sin embargo, tras la Restauración Meiji, muchos pintores cuyos estilos tradicionales habían caído en desuso encontraron nuevas oportunidades en la industria textil. Su participación aportó una renovada vitalidad al diseño de los kimonos, introduciendo un mayor naturalismo y sofisticación artística, al tiempo que se conservaban las tradiciones decorativas establecidas.
Por desgracia, no sabemos quién creó este hermoso diseño, pero lo cierto es que está concebido como un motivo repetitivo sin costuras. Cuando se estampa de extremo a extremo, los juguetones gatos y los motivos florales continúan ininterrumpidamente por toda la superficie, creando un animado patrón decorativo que podría extenderse indefinidamente en todas las direcciones.
P.D. Gatos, grullas, carpas koi, tigres, monos… Los animales han desempeñado un papel fascinante en el arte japonés durante siglos, a menudo con significados simbólicos y apareciendo en todo tipo de obras, desde grabados en madera hasta biombos pintados. Si te apetece explorar esta rica tradición, ¡no te pierdas nuestra nueva colección de postales Animales en el arte japonés!
P.P.D. ¡Aquí tienes un poco más de información sobre los gatos en el arte japonés!