Vasili Kandinski fue un pionero de la abstracción en el arte occidental. Durante la década de 1920, impartió clases introductorias al diseño y teoría avanzada en la Bauhaus, además de dirigir clases de pintura y un taller en el que amplió su teoría del color con nuevos conocimientos de la psicología de la forma. Sus estudios sobre puntos y líneas culminaron en su segundo gran texto teórico, Punto y línea sobre el plano (1926). En él, Kandinski examinó cómo actúan las fuerzas sobre las líneas rectas y cómo surgen los contrastes entre las formas curvas y angulosas, una investigación que era paralela a la psicología de la Gestalt contemporánea, también explorada en la Bauhaus.
Los elementos geométricos fueron adquiriendo cada vez más importancia tanto en su enseñanza como en su arte; así, el círculo, el semicírculo, el ángulo, la línea recta y la curva se convirtieron en motivos centrales. Esta fue una de las fases más productivas de su carrera. Sus pinturas de este periodo se caracterizan por planos de colores vivos y gradaciones sutiles, como se aprecia en la obra que presentamos hoy, que marca su transición de las corrientes predominantes del constructivismo y el suprematismo hacia un lenguaje abstracto claramente personal.
Esta obra maestra aparece en nuestro calendario de pared mensual para el año 2026; si quieres tenerlo cerca este año que viene, pídelo ahora.