En 1925, uno de los pintores serbios más importantes del siglo XX, Sava Šumanović, dio un giro profundamente emocional a su pintura, revelando la profundidad expresionista que durante mucho tiempo había permanecido oculta bajo el rigor cubista y neoclásico de sus primeros años en París y Zagreb. En sus obras de finales de la década de 1920, este expresionismo surgió a través de pinceladas vigorosas y espontáneas y, más tarde, durante su período en Šid, a través de las superficies gruesas y táctiles de paisajes líricos. Sin embargo, en un puñado de pinturas, se convirtió en algo más: una confesión existencial que llegaba al núcleo mismo del expresionismo.
Hacia el final de su periodo en Šid, trabajando en un aislamiento casi total, Šumanović pintó inquietantes escenas invernales de su ciudad natal, con carreteras que desaparecían en la distancia. Šid bajo la nieve fue una de las primeras. La carretera vacía, desprovista de vida, refleja la soledad del artista: "Y durante todo ese tiempo, estuve completamente solo, sin compañía alguna." Las fachadas de las casas, aunque dan a la calle, no tienen ventanas; los postes telefónicos no tienen cables. Lo que al principio parece una escena tranquila y ordenada pronto se vuelve inquietante, cargada de tensión silenciosa y sombras alargadas.
Solo la carretera del centro insinúa una vía de escape, un frágil símbolo del anhelo y la búsqueda de la paz interior. A través de ella, Šumanović transforma el realismo en revelación, convirtiendo el paisaje exterior en un espejo del alma.
P.D.: Se acerca el invierno: ¡consigue hoy mismo tu calendario DailyArt 2026 y empieza el año con inspiración! También son un regalo perfecto para los amantes del arte.
P.P.D.: ¡Aquí tienes 10 preciosas pinturas invernales para alegrarte el día!
Sava Šumanović