Me encanta esta pintura de Berthe Morisot. Ofrece una visión íntima del mundo privado de una parisina, una de esas mujeres urbanas y elegantes que encarnaban la modernidad en la Francia de finales del siglo XIX. La mujer aparece retratada ante su tocador después de un baile, aún adornada con sus pendientes y una cinta de terciopelo al cuello, mientras levanta las manos para deshacerse el moño. A su alrededor, la pincelada ligera y vaporosa de Morisot evoca la suavidad de la colcha y el papel pintado con motivos florales, lo que le confiere a la escena una sensación de fugacidad e inmediatez.
El mismo tratamiento difuso se aplica al espejo, que oscurece el reflejo de la mujer y subvierte sutilmente el motivo tradicional del espejo como símbolo de la vanidad femenina. En lugar de una mirada clara y egocéntrica, Morisot ofrece ambigüedad. Su firma, situada discretamente en el borde inferior del espejo, añade una nota enigmática e invita a especular que la figura puede servir como sustituta de la propia artista.
Fiel a los principios impresionistas que abrazó con pasión, Mujer en su tocador busca transmitir la esencia de la vida moderna a través de la sugerencia más que del detalle. Morisot participó en siete de las ocho exposiciones impresionistas y esta pintura se exhibió en la quinta exposición de 1880, donde su obra recibió una considerable aclamación. Además de los íntimos interiores domésticos, su universo artístico abarcaba escenas de mujeres y niños, jardines, campos abiertos y retiros junto al mar.
Hoy comenzamos a celebrar el Mes de la Historia de la Mujer. Presentar el arte de las mujeres artistas es nuestra misión, pero siempre aprovechamos el mes de marzo para darle aún más protagonismo a esta parte de la historia del arte. ¡Que lo disfrutes! :)
P. D. ¡Aquí tienes el arte de Berthe Morisot en 5 pinturas! Si quieres poner a prueba tus conocimientos sobre las mujeres artistas, es el momento de hacer un test: ¿Reconoces estos autorretratos de mujeres artistas?