Rosa Bonheur, una de las pintoras de animales más famosas del siglo XIX, recibió su formación artística de su padre, el artista Raymond Bonheur. En las décadas de 1840 y 1850, estudió animales directamente del natural: visitaba los mataderos y las ferias de caballos de París, siguiendo el ejemplo de Théodore Géricault. Decidida a trabajar sin llamar la atención, Bonheur llegó incluso a obtener el permiso oficial para vestir ropa de hombre mientras dibujaba en público.
En 1860, Bonheur y su compañera Nathalie Micas adquirieron el Château de By cerca de Fontainebleau, donde la artista mantuvo una extraordinaria colección privada de animales que incluía ciervos, jabalíes, una gacela e incluso leones. Estos animales vagaban libremente por los terrenos, lo que le permitía a Bonheur observarlos de cerca. Según relatos de la época, los leones se acostumbraron tanto a ella que podía acercarse e incluso acariciarlos. Este contacto directo le permitió estudiar su anatomía con una notable precisión y, así, capturar su carácter y presencia.
P. D. Esta representación de un león no es la única de su obra. En nuestro conjunto de 50 postales de mujeres artistas encontrarás otra. :)
P. P. D. ¡Descubre a Rosa Bonheur a través de 10 obras maestras!