Aristide Bruant fue un cantante exitoso, compositor y emprendedor que dirigía un cabaret en el barrio de Montmartre en París. Cuando comenzó a presentarse en diferentes café-concierto exclusivos en los Campos Elíseos, inmediatamente le encargó a Toulouse-Lautrec que promocionara su severa imagen pública de manera que resultara agradable a la audiencia burguesa. Lautrec, aprovechando el atuendo distintivo de Bruant consistente en un sombrero de ala ancha, capa y una bufanda roja, diseñó una imagen, que, aunque dispersa, era también icónica. Ésta promovió la carrera del intérprete, así como la del artista.